MEMORIA INFINITA

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QUO-01-06-2014- El cerebro no puede recordarlo todo, pero el de estas personas sí.

Recordarlo todo es una afección inaudita y sorprendente: es la hipertimesia

La memoria siempre ha intrigado al ser humano. Hoy, la ciencia ha descubierto que olvidar y dulcificar el pasado son dos acciones buenas, necesarias para darle sentido a nuestra vida, lo que nos convierte en una especie positiva que sabe minimizar el impacto de las desgracias.

Conforme envejecemos, perdemos de vista los detalles precisos de una cara o una fecha concreta, pero adquirimos el hábito de generalizar mediante la reflexión, aprendemos a clasificar los datos según su importancia. Así se llega a la sabiduría.

Pero hasta ahora, los científicos conocen 4 casos de memoria infinita, personas que padecen hipertimesia,  del griego thymesis, que significa recordar, que tienen una memoria infinita, es decir pueden recordar datos o su vida con una exactitud precisa, conócelos:

1. Brad Williams, mejor que Google: recuerda con detalle los últimos 40 años de su vida y responde a las preguntas que le formulan sus oyentes más deprisa que el buscador Google. Este periodista radiofónico norteamericano goza de una memoria personal tan prodigiosa que es capaz de convertir el pasado en presente sin que le suponga ningún esfuerzo, mientras intenta comprender, extrañado, por qué sus amigos y familiares tienen un mecanismo en el cerebro que les permite olvidar.

Los investigadores me interrogaron durante 40 minutos sobre acontecimientos de mi pasado, fui sometido a tests de memoria y me escanearon la cabeza para
explorarla mediante imágenes digitalizadas”.

2. Jill Price (AJ), la mujer del ayer:  es otra paciente del neurólogo James McGaugh. Ella no recuerda una fórmula matemática o una novela. Cualquier cosa que no sea de su vida, se le borra. Desde que tenía 10 a´ños hasta ahora, con 42, vive, según dice “En una constante e imparable sucesión de ayeres”.

A los 15 años empezó a registrar todo, y ha completado 50 mil páginas de su diario. “Desde el 5 de febrero de 1980, lo recuerdo todo”.

Expertos en imágenes de escáner de la Escuela Médica de Harvard han comparado su cerebro con el de miles de “cerebros normales”, y descubrieron que al menos una docena de áreas, son más grandes de lo normal.

3. Stephen Wiltshire, memoria fotográfica:  nació en Londres en 1974 y tiene un talento artístico excepcional, producto de una enfermedad llamada síndrome de Savant, el cual le provoca cierto retraso mental y problemas de integración (por un bloqueo del hemisferio izquierdo de su cerebro, ligado al razonamiento) pero que lo dota de habilidades creativas como dibujar con toda exactitud un lugar que haya visto una sola vez, reconocer las notas de una canción con sólo escucharla una única vez, o hacer trazos arquitectónicos perfectos.
Por ejemplo, media hora en helicóptero le bastó a a Wiltshire para dibujar una ciudad con todos sus detalles en un lienzo de cinco metros.

4. Daniel Tammet, lejos de lo cotidiano: es un autista capaz de recitar de memoria los 22,514 primeros dígitos del número Pi durante más de cinco horas. Calcula operaciones complejas sin papel y ve los números con formas, colores y texturas.

“El número 1 es de un blanco brillante y el 5 parece el sonido de las olas rompiendo contra las rocas”.

Daniel Tammet aprendió a hablar islandés en una semana, pero no puede tomar solo el autobús: lo supera la “complejidad” de comprar el boleto.

Me llamó mucho la atención este artículo, porque hay muchas cosas con las que me identifico, y me pregunto si yo seré parte de este grupo, porque recuerdo cosas increíble de mi niñez, tanto que las estoy escribiendo.  No soy tan marcada como ellos, pero debo tener algo semejante, para los que me conocen, saben de qué estoy hablando.

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