YO ¿AGRICULTOR?

A mi me gusta mucho la naturaleza y la agricultura casera.  Estoy intentando en mi pedacito de jardín enfrente a mi vivienda de tener un pequeño invernadero y por eso es que me interesó mucho el siguiente artículo:

Por: Agencia Reforma | 09/08/2017 7:12 – CIUDAD DE MÉXICO(Agencia Reforma)

Dar a tu cuerpo alimentos frescos, libres de químicos y con nula degradación de nutrientes está, literalmente, en tus manos. Cultivar un huerto casero pareciera hoy más una necesidad que un lujo.

“Es difícil ignorar que nos dañamos al consumir tantos productos empacados, endulzados y conservados”, indica Mariana Figueroa, chef ejecutiva de la Universidad del Valle de México, sede Tlalpan.

¡Mentira! Para tener tu huerto no necesitas un jardín. Macetas, latas jumbo, llantas, huacales, cascos, frascos y contenedores de PET pueden ser espacios de cultivo. Basta colocarlos en un espacio con luz solar y ventilación.

“Está comprobado que un metro cuadrado de cultivo puede alimentar a una pareja con una variedad de hortalizas, hierbas y hasta frutos, como jitomate y berenjena”, menciona Pilar Hernández, directora general de Huerto Roma Verde.

Jitomates, acelgas y lechugas no necesitan más de 15 centímetros de profundidad y 15 de ancho. Es más, en 30 centímetros es posible cultivar casi de todo.

“Puedes combinar hortalizas que se ayuden entre sí; a eso se le llama asociación de cultivos. Si aprendes a hacerlo, podrás cosechar varios alimentos”.

Vivir en un departamento sin áreas al aire libre tampoco es pretexto. Las jaulas de tendido y algunas áreas comunes son ideales para iniciar un proyecto vecinal. Los muros verdes también pueden ceder su función decorativa a hierbas aromáticas y medicinales.

Para comenzar, tanto Pilar como Mariana sugieren resiembra de plántulas que puedes comprar en invernaderos, viveros o huertos. Es importante dejar a las raíces fortalecerse y cultivarlas en su espacio definitivo cuando alcancen un crecimiento entre 8 y 20 centímetros.

Si vas a sembrar tubérculos, como zanahoria, papa, cebolla y betabel, entonces sí es conveniente apostar por semillas, aconseja Figueroa. La profundidad a la que debes colocarlas corresponde tres veces a su propio tamaño y lo más importante para lograr que germinen es la humedad y una temperatura constante.

Todo huerto necesita de cuatro a cinco horas diarias de luz solar. Si reciben sólo resolana, las plantas no se van a morir, pero serán pequeñas y tardarán en crecer.

Ambas expertas recomiendan tomar un taller de huertos urbanos para ahorrar tiempo en prueba y error.

Convéncete

Los beneficios de un huerto en casa

Reduces el gasto en el hogar y el costo ambiental.

Cosechas sólo el alimento necesario y evitas el desperdicio.

Aportas oxígeno a la ciudad.

Compartes actividades en familia.

Para empezar

Algunos cultivos fáciles para un huerto de primerizo:

Lechuga. En un huacal caben hasta ocho, por su tamaño puede combinarse con acelga.

Jitomate. Se da sin mayor complicación, sólo necesita espacio vertical y guía.

Zanahoria. Necesita 5 centímetros de separación entre semillas. En un huacal caben 20.

Cebolla. Si tienes una viejita en tu refri y la siembras, el bulbo va a desarrollarse.

Menta. Es rastrera y crece mucho, pon sólo dos siembras en un huacal.

Epazote. Es tan prolífico que basta con que esparcir sus semillas en la tierra.

Albahaca. Si la quieres productiva, debes cortar sus florecitas.

Manzanilla. Es super dócil, crece hacia arriba y atraerá a las abejas y su labor polinizadora.

Romero. Puedes cultivarlo con cedrón, ambos son fuertes y hallarán un equilibrio.

¿Cuánto me va a costar?

Puedes armar una opción a la medida de tu presupuesto:

Cama de cultivo con riego por goteo y siembra incluida $3,000

Huacales con tierra, semillas y composta $200

Costal de tierra orgánica $120

Semillas de una especie $20

Plántulas $15

Palas y minirrastrillo $60

Taller de huerto urbano $800 aproximadamente

Secretos de un huerto sano

Debe tener hojas, composta (residuos orgánicos) o lombricomposta y tierra orgánica. Las hojas ayudan a que el agua llegue hasta las raíces, la composta nutre y la tierra ayuda a crecer.

El mejor fertilizante es la lombricomposta que adquieres en huertos o viveros. Puedes fertilizar cada tres, seis o 12 meses o cada que resiembres.

Cuando vas a sembrar, la tierra debe estar húmeda.

Para asegurarte, toma un puño y apriétalo, debe mantenerse compacto; si se desmorona, le hace falta; si escurre, te pasaste de agua.

Una tierra bien nutrida evitará plagas. Rocía extracto de neem o concentrado de chiles habaneros para combatirlas.

Contestar

*